Cero en conducta de Jean Vigo


Vigo nos muestra a unos colegiales fársicos, a un vigilante al que atan a la cama, a unos niños que fuman a escondidas, y nosotros debemos escuchar lo que nos grita a lo largo de toda la película: «No se dejen engañar por nuestra apariencia; nosotros, los niños, estamos espantosamente solos; ustedes jamás están con nosotros, y cuando están, es peor. No nos queda más remedio que considerarlos nulos y sin valor.» Extajo ese mundo de su propio sufrimiento y escupía en la cara a esta sociedad, con el ímpetu de una enorme protesta anárquica. (Paulo Emilio Salés Gomés)


Cero en conducta
de Jean Vigo
Zéro de conduite (1933)